La espiritualidad es una parte importante de la identidad de nuestra residencia, gestionada por las Hermanas Franciscanas. Para quienes lo desean, ofrecemos espacios de oración, Eucaristía diaria y acompañamiento espiritual individual.
Este apoyo proporciona serenidad, consuelo y un sentido profundo de compañía en la etapa de la vejez.
Espacios para conectar con la paz interior
Además de nuestras celebraciones comunitarias, contamos con una capilla abierta y espacios tranquilos para la reflexión. Cada persona es acompañada respetando su fe, preferencias y vivencias personales.
“La espiritualidad no impone, acompaña. Da luz, consuelo y esperanza cuando más se necesita.”
Puedes conocer más sobre nuestra identidad en Quiénes somos o explorar nuestra sección de Instalaciones.